Las puertas de aluminio son una excelente inversión ya que además de su resistencia y estética, no implican grandes gastos o mucho esfuerzo en su mantenimiento y limpieza. Para comprobarlo, aquí te explicamos cómo limpiar las puertas de aluminio, sólo sigue estos pasos y verás que es sumamente simple.

1. Quita el exceso de polvo a presión

Por el uso propio de las puertas, es esperado que se llenen de polvo incluso si están interiores. Algunas veces la capa de polvo es gruesa por lo que, si lo primero que haces es pasar un paño, sólo se humedecerá el polvo y hará una especie de lodo más difícil de retirar.

Para evitarlo, lo mejor es que primero uses agua a presión para retirar los excesos de polvo. Puedes optar por una manguera o simplemente lanzar cubetadas de agua limpia.

2. Limpia con una solución

Para limpiar las puertas de aluminio puedes optar por dos opciones: la primera, agua tibia con jabón y la segunda, agua con limpiador de aluminio, cualquiera de las dos funciona bien. Si optas por el limpiador especializado, asegúrate de primero probarlo en un área pequeña del aluminio para verificar que no dañe la superficie.

Una vez hecha tu solución, sólo debes pasar en paño húmedo con ésta sobre las puertas.

3. Limpia de arriba hacia abajo

Esto es importante ya que la suciedad se resbalará al tiempo de estar limpiado, así evitas que el agua sucia caiga donde ya está limpio.

4. Enjuaga

Por último, sólo debes enjuagar la puerta con abundante agua limpia para retirar cualquier rastro de jabón o limpiador.